lunes, 16 de mayo de 2011

Cumpliendo mi promesa



Ahora me encuentro en Chile. Mi me había dicho que allí vivía mi primo Enrique. Yo hice una promesa: iría a ver a mi primo cuando fuese mayor de edad, pero el tiempo se llevó a mi tía antes de lo esperado. Ella me decía: "nunca lo conocí. Cómo me hubiera gustado que crecieran juntos y se quisieran como hermanos".En su cama, agonizando, acariciándome el cabello me rogó que lo encontrase y le contase sobre ella y que le dijera cuánto lo extrañó. Entonces vi cómo se desplomaba su mano a mi costado, con un suspiro incesante de que encuentre a mi hermano.

No hay comentarios:

Publicar un comentario